20 ABR 2010
VOLCÁN EN ISLANDIA
Las cenizas del volcán provocaron "el mayor bloqueo aéreo europeo
desde la Segunda Guerra Mundial"
Aerolíneas y
aeropuertos de Europa reclamaron hoy apoyo público para hacer frente a las
multimillonarias pérdidas que sufrieron debido al colapso aéreo que provocó la
nube de cenizas del volcán islandés.
En un
comunicado conjunto, la asociación de aeropuertos europeos (ACI Europe) y la
unión de aerolíneas AEA pidieron "una respuesta apropiada a nivel
europeo" ante la situación, así como inyecciones financieras de los
respectivos países para compensar los servicios de emergencia que tuvieron que
prestar, como alojamiento para los pasajeros varados. "Sólo los
aeropuertos perdieron al menos 200 millones de euros en los últimos cinco días",
dijo un portavoz de ACI Europe.
AEA,
por su parte, advirtió que en pocas semanas podría quebrar alguna de las 150
aerolíneas en Europa. Ambos organismos se refieren en su declaración al
"mayor bloqueo del espacio aéreo europeo desde la Segunda Guerra Mundial".
Según
la Comisión Europea, ninguno de los 27 países miembros dio hasta ahora fondos
públicos a sus respectivas aerolíneas. Un portavoz del Ejecutivo comunitario
aseguró que ningún gobierno pidió autorización para dar ese paso.
Las
ayudas públicas pueden ser pagadas por los gobiernos nacionales, pero para ello
deben contar antes con autorización de las autoridades de competencia europeas.
Bruselas ya adelantó que flexibilizará las condiciones para el otorgamiento de
subvenciones públicas para acelerar el trámite.
La
Comisión Europea no calculó por el momento los perjuicios económicos que pudo
producir la nube volcánica. El comisario de Transporte, Siim Kallas, adelantó
que la semana próxima se emitirá un primer informe en ese sentido.
La
Agencia Europea para la Seguridad de la Navegación Aérea, Eurocontrol, ha
indicado que operarán en Europa la mitad de los vuelos previstos para hoy, unos
14.000. Aun así, miles de pasajeros se quedaron nuevamente sin poder volar.
En los
aeropuertos españoles se han cancelado 272 vuelos hacia los países que han
abierto su tráfico aéreo tras varios días cerrados total o parcialmente. Así,
los aeródromos nacionales habían operado hasta las 13:00 horas de hoy 153
vuelos.
El
aeropuerto de El Prat ha cancelado hoy 166 vuelos hacia los países del Norte y
Centro de Europa, aunque esta mañana han comenzado a salir vuelos con destino
Amsterdam, París y Fráncfort, países que tienen parcialmente abierto el espacio
aéreo. Según Aena, no han salido todos los vuelos programados para estas
ciudades y son las compañías aéreas las que deciden los vuelos que operan en
función de cómo pueden recolocar a sus pasajeros.
En el
Aeropuerto de Girona - Costa Brava se han cancelado 62 vuelos, entre llegadas y
salidas, de un total de 106 programados.
El
aérodromo barcelonés ha operado desde el lunes 94 vuelos especiales que tenían
como destino ciudades del norte de Europa para que los pasajeros afectados por
el caos aéreo provocado por el volcán islandés puedan continuar sus trayectos
con otros medios de transporte. Desde El Prat se han fletado 75 autocares con
destino a diferentes ciudades centroeuropeas, según ha informado hoy en un
comunicado el ministerio de Fomento.
En
elaeropuerto de Girona se operaron ayer cinco vuelos extraordinarios con origen
o destino en Egipto, República Dominicana y Turquía, y para hoy está previsto
que se operen en el aeródromo otros siete procedentes de las Azores, Baleares,
Canarias y Egipto.
En el
aeropuerto de Reus serán cinco los vuelos especiales que recibirá en la jornada
de hoy, todos procedentes de Egipto. En total, losaeropuertos de Aena han
operado desde el lunes 154 vuelos especiales para atender a los pasajeros
afectados por las cancelaciones.
La
situación en Europa
El tráfico aéreo europeo recuperó hoy parte de su actividad, aunque el espacio aéreo sigue cerrado por completo en ocho países de Europa -Reino Unido, Dinamarca, Finlandia, Estonia, Letonia, Ucrania, Eslovenia y Eslovaquia- y parcialmente en dos -el norte de Francia y de Italia- por la alta concentración de ceniza volcánica.
El tráfico aéreo europeo recuperó hoy parte de su actividad, aunque el espacio aéreo sigue cerrado por completo en ocho países de Europa -Reino Unido, Dinamarca, Finlandia, Estonia, Letonia, Ucrania, Eslovenia y Eslovaquia- y parcialmente en dos -el norte de Francia y de Italia- por la alta concentración de ceniza volcánica.
Fuente:
La Vanguardia
Miles de desaparecidos en un tsunami
devastador
12/03/11 Un poderoso
sismo desató un maremoto que arrasó el este de Japón. Hay más de mil muertos y
el gobierno prevé “un número extremadamente alto” de víctimas. Buscan a 100.000
personas entre el horror. Alerta por un escape radiactivo.
EL GOLPE. UNA OLA GIGANTESCA ARRASA LA CIUDAD DE NATORI, EN EL ESTE DEL
PAIS.
Faltaban quince minutos para las tres
de la tarde en Japón, cuando los centenares de personas que estaban en las
playas de Sendai sintieron que el suelo los movía. Pocos segundos después
vieron venir la primera ola. Fue el instante en que todo se transformó: a
partir de ahí se vieron cuerpos que flotaban, junto a los autos, a las casas y
todo lo que pasara cerca. A su paso, una enorme marea se llevaba por delante lo
que hasta entonces había sido una ciudad. En esa zona del norte de la costa
oriental, ayer sufrieron el peor sismo en 140 años –de 8,9
grados en escala de Richter–, que provocó ya más de 1.000 muertos y más de 100
mil desaparecidos, incendios sin control y cortes de luz a cuatro millones de
personas.
La catástrofe se debió en gran medida a
que el movimiento sísmico, originado 125 kilómetros hacia adentro en el Océano
Pacífico, generó un enorme tsunami con olas de 10 metros de altura, que
viajaban a 700 kilómetros por hora . El lugar en que las aguas
impactaron con más violencia fue en la ciudad costera de Sendai. Allí, varias
horas después de las primeras réplicas, los cadáveres aún se apilaban en las
playas sin que los pudieran identificar.
También las olas
arrasaron varios barcos y trenes, con decenas de pasajeros, y se temen que
hayan sido devorados por el mar.
Muy cerca de Sendai y Miyagi, decenas
de ciudades y aldeas en un litoral de 2.100 kilómetros fueron sacudidas por más
de 80 réplicas. Pero los movimientos sísmicos, además llegaron a otros lugares
como Tokio, ubicado a casi 400 kilómetros de allí.
El gobierno japonés, por medio de su
vocero Yukio Edano, ya advirtió que hay un número “extremadamente alto” de
víctimas y le pidió a la población que esté preparada para nuevas réplicas de
gran intensidad. Fuente oficiales sostienen que la cifra crecerá a medida que
pasen las horas por el gran número de personas desaparecidas.
La agencia de noticias Kyodo informó
que las organizaciones encargadas de las operaciones de rescate temen que el
número de muertos supere el millar.
Los daños se cuentan de a miles. Las
casas prefabricadas se ven flotar por el medio de la ciudad; los edificios
costeros destruidos por el agua; las granjas inundadas y decenas de
construcciones prendidas fuego, entre ellas una refinería petrolera y una
planta nucleoeléctrica.
“Tuvimos que subirnos a un auto y salir
hacia el interior porque por radio nos dijeron que se venía el agua y que no
podíamos hacer nada. Los terrenos están todos inundados y la policía no nos
deja volver a buscar nuestras cosas. Dicen que es peligroso, que cuando se haga
de día se podrá saber mejor en qué condición quedaron nuestros campos”, explica
Yukio Shimoraki, una cosechadora de vegetales de una granja que está cercana a
Miyagi.
Pero los efectos del terremoto no se
circunscriben sólo a la costa del noroeste japonés. Cerca de cuatro millones de
hogares están sin electricidad en seis provincias distintas. Impresionaban las
imágenes nocturnas de ciudades en las que sólo se veía energía eléctrica en los
edificios que tenían funcionando sus generadores de emergencia.
El fuego también afectó las centrales
nucleares de Onagawa y Fukushima-Daiichi. Aunque el Gobierno sostiene que allí
no se produjeron, por prevención se declaró el “estado de emergencia de energía
nuclear” porque en la última central había problemas para enfriar un reactor.
En el centro de Tokio, varios edificios
enormes se sacudieron con fuerza durante minutos mientras los empleados salían
corriendo a las calles. Las imágenes transmitidas por TV mostraban un edificio
en llamas y enormes nubes de humo.
El servicio ferroviario en el noreste
de Japón y el de Tokio, que normalmente transportan 10 millones de pasajeros
diarios, fueron suspendidos, dejando a centenares de miles de personas varadas
en las estaciones y vagando por las calles. Esta falta de comunicación se
complicó más aún porque también dejaron de funcionar los teléfonos móviles.
“Nos explicaron que nos tenemos que
tranquilizar. Esperemos que mañana (por hoy) se normalicen todos los servicios
de transportes, que son imprescindibles para que la ciudad vuelva a recuperar
su ritmo de siempre”, se esperanza Takeshi Mishiro, quien caminó 10 kilómetros
para volver a su casa.
La noche había llegado y lo más grave
parecía haber pasado. Pero la cautela continuaba entre las autoridades
japonesas y los sismógrafos internacionales, que extendían las alertas de
tsunami para todo el Pacífico, en lugares tan distantes como Sudamérica,
México, la costa de Estados Unidos, Canadá y Alaska.
Cenizas y
diamantes
03/07/11
Los científicos aseguran que la nube de
ceniza del volcán Puyehue está a punto de completar una vuelta al mundo, lo que
nos convierte en una especie de viajeros del Apocalipsis que recorren el
planeta acompañados y acaso cubiertos por un polvo gris incesante y doliente
que borra rostros y horizontes, casi una estratificación de capas y capas de
polvo que se sobreponen unas sobre otras para abolir el paisaje y parte de la
historia cotidiana.
En un milenio que llegó al más alto
grado de progreso tecnológico registrado en su historia, ahora dependemos de
los vientos que han acabado con la calidad luminosa de nuestro sur y 500.000
corderos que –se dice– lavan los pecados del mundo, de la galopante furia de
los fuegos que arrasaron las colinas de Los Angeles años atrás, del furor de
las aguas marinas convertidas del tsunami en Japón hace unos meses y de los
designios del cielo que pueden inundarte, como en Nueva Orleans, o secarte como
en México, según la suerte que te toque cuando alguna forma de divinidad tira
los dados sobre esta tierra.
¿Deberíamos sorprendernos? Estos
infiernos han perseguido a la humanidad por milenios y ahora nos vuelven a
decir que la naturaleza y el mundo pueden ser un eterno instrumento de ira. A
veces nos olvidamos que estamos rodeados por la buena naturaleza que, apaciguada,
te regala primaveras, bosques frondosos, caminos de hierba, jardines
esplendorosos, diamantes, buenos viajes y todos los colores que tus ojos puedan
retener en los días felices. Esa misma naturaleza, conmocionada, te promete
ciclones, terremotos y maremotos que revelan al hombre su propia demencia y su
propio desconsuelo.
Nuestro continente es propicio a esas
calamidades y ya deberíamos aprender que aquí el medio ambiente no ha sido
domado y está sometido a sus conmociones originales. Sin embargo, nuestro
cerebro está más preparado para el placer que para el dolor y circulamos por la
vida con la esperanza de que la copa de vino esté llena, los atardeceres sean
plácidos, los mares nos esperen con su verde esmeralda y sus sirenas, las nubes
serenas tejan sus caprichosos dibujos en un aire terso. Todos querríamos
entrecerrar los ojos mirando el sol, fijar nuestra vista en los brotes,
retoños, frutos, convencidos de que la vida es más fuerte que la muerte.
Pero ya se sabe o deberíamos saberlo a
esta altura: la naturaleza genera flores pero asimismo el huracán que las
destruye.
Un terremoto y la posibilidad de tsunami desataron
el pánico en Filipinas
El sismo tuvo 7,6 grados de magnitud y su epicentro fue en el océano, a
160 km de la costa. A las pocas horas se levantó el alerta.
31/08/12
Un terremoto de magnitud 7,6 en la
escala de Richter frente a la costa este de Filipinas dejó al menos un muerto y
obligó a miles de personas a abandonar sus casas por un alerta de tsunami en
varis países del Pacífico, que posteriormente fue levantada.
El sismo ocurrió a la mañana a unos
160 kilómetros al sureste de la costa norte de Borongan, Filipinas.
"Terremotos de esta magnitud tienen el potencial de desatar un destructivo
tsunami", informó el centro de alertas de tsunami de Hawai. Y
El alerta se extendió a Filipinas,
Indonesia, Papua Nueva Guinea, Japón, Taiwan y otros estados insulares del
Pacífico, donde hubo pánico. "Todo el mundo debe moverse rápido, pero sin
pánico. Tienen que acudir a lugares más altos, de 10 metros o más",
advirtió Jane Punongbayan, un científico del Instituto filipino de Vulcanología
y Sismología. Sin embargo, a las pocas horas se levantó el alerta.
La agencia geológica estadounidense,
por su parte, redujo la magnitud del sismo de un 7,9 inicial a un 7,6 y señaló
que el epicentro se localizó a 33 kilómetros de profundidad por debajo del
suelo marino y a 109 kilómetros al sureste de Guiuan, a unos 600 kilómetros al
suroeste de Manila.
En Cagayan de Oro, Filipinas, donde
se sintió con una magnitud 4, una persona murió y otra resultó herida a raíz de
una inundación desatada por el sismo, informó el alcalde Vicente Emano.
"Siete viviendas fueron arrastradas por el agua y una enterrada en un
desprendimiento de tierras", señaló.
Las autoridades locales en seis
provincias en la costa Este filipina enviaron equipos de rescate para evacuar a
los residentes que vivían cerca de la orilla. Integrada por más de 7.000 islas,
Filipinas está situada en el llamado "anillo de fuego" del pacífico,
donde confluyen varias placas tectónicas.
La costa occidental de Sumatra se vio
sacudida en abril por dos sismos de magnitud 8,6 y 8,2, pero apenas hubo daños.
El suceso más devastador de la historia moderna fue el tsunami de 2004, cuando
murieron más de 230.000 personas.
Un fuerte terremoto sacudió a Costa Rica y parte del Pacífico
Tuvo una magnitud de 7,6 grados, según el servicio sismológico de EE.UU. Provocó dos muertos y decenas de heridos. Las autoridades lanzaron un alerta de tsunami para varios países del Pacífico, pero luego la desactivaron.
05/09/12 - 13:20
En terremoto de 7,6 grados sacudió este miércoles a Costa Rica y provocó dos muertos, una veintena de heridos, daños en hospitales, puentes, carreteras y viviendas y escenas de pánico en especial en la Península de Nicoya, que se elevó casi un metro, según informes oficiales.
El servicio geológico de Estados Unidos (USGS) reportó el sismo con una magnitud de 7,6 grados, y ubicó su epicentro en la provincia de Guanacaste, sobre el Pacífico y donde se encuentran decenas de complejos turísticos internacionales.
"La Península de Nicoya se elevó casi un metro" como consecuencia del sismo, dijo Marino Protti, científico del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori), quien no descartó que en los próximos días alguna réplica "podría alcanzar hasta los 7 grados".
En la región del epicentro, un hombre y una mujer, adultos mayores, murieron del susto víctimas de paro cardíaco durante el sismo en Filadelfia, vecina de Nicoya, informó a la AFP Adolfo Sáenz, vocero de la Cruz Roja.
Escenas de pánico se vivieron en esa región, donde imágenes de televisión mostraron multitudes que salían corriendo a las calles ante el fuerte y prolongado remezón, que derribó árboles, partes de techos, objetos en las casas y centros comerciales, y agrietó vías y estructuras.
Periodistas de la AFP fueron testigos de escenas similares en diferentes puntos de San José y ciudades aledañas en el valle central, a 150 kilómetros de la península de Nicoya.
"Fue terrible. No podíamos correr, no podíamos dar el paso, porque el movimiento era tan fuerte que nos imposibilitaba. La refrigeradora se corrió de un lugar a otro. Oímos un escándalo, la gente gritaba de terror", contó a una emisora local un vecino de Nicoya, quien se identificó como Alexandre.
"Lo sentimos muy fuerte, salimos corriendo, temíamos de que la casa nos cayera encima, la gente está alarmada", dijo una pobladora de Nicoya a una emisora local.
"Estábamos en la piscina. Se formó una ola dentro de la piscina", afirmó nerviosa una turista contactada por Canal 7 en la zona de Pinilla, a unos 30 kilómetros del epicentro.
En las provincias de Guanacaste, San José, Puntarenas y Alajuela varios edificios, incluidos hospitales, fueron evacuados y suspendidas las aulas en las escuelas.
Enfermos permanecieron en las aceras por horas a la espera de que las autoridades confirmaron que las estructuras de los hospitales estaban aseguradas.
En la ciudad de Puntarenas, a unos 60 km de la zona del epicentro y sobre la costa pacífica, el hospital de la ciudad -un edificio de una decena de plantas- permanece cerrado luego de detectarse daños estructurales, dijeron las autoridades.
Algunas carreteras, como la que une la capital con el Pacífico registró pequeños derrumbes que no llegaron a bloquear el paso, pero la vía entre la ciudad de San Carlos (Alajuela) y la comunidad de Zarcero quedó parcialmente destruida.
En las primeras tres horas posteriores al sismo -que provocó transitorios cortes en los servicios eléctricos y de comunicaciones- los sismógrafos detectaron 75 réplicas de hasta 4,7 grados en la escala de Ritcher, informó el Ovsicori.
Pasadas tres horas del sismo, el Centro estadounidense de Advertencias de Tsunami del Pacífico levantó la alerta de tsunami que había emitido para Costa Rica, Panamá y Nicaragua.
El servicio geológico de Estados Unidos (USGS) reportó el sismo con una magnitud de 7,6 grados, y ubicó su epicentro en la provincia de Guanacaste, sobre el Pacífico y donde se encuentran decenas de complejos turísticos internacionales.
"La Península de Nicoya se elevó casi un metro" como consecuencia del sismo, dijo Marino Protti, científico del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori), quien no descartó que en los próximos días alguna réplica "podría alcanzar hasta los 7 grados".
En la región del epicentro, un hombre y una mujer, adultos mayores, murieron del susto víctimas de paro cardíaco durante el sismo en Filadelfia, vecina de Nicoya, informó a la AFP Adolfo Sáenz, vocero de la Cruz Roja.
Escenas de pánico se vivieron en esa región, donde imágenes de televisión mostraron multitudes que salían corriendo a las calles ante el fuerte y prolongado remezón, que derribó árboles, partes de techos, objetos en las casas y centros comerciales, y agrietó vías y estructuras.
Periodistas de la AFP fueron testigos de escenas similares en diferentes puntos de San José y ciudades aledañas en el valle central, a 150 kilómetros de la península de Nicoya.
"Fue terrible. No podíamos correr, no podíamos dar el paso, porque el movimiento era tan fuerte que nos imposibilitaba. La refrigeradora se corrió de un lugar a otro. Oímos un escándalo, la gente gritaba de terror", contó a una emisora local un vecino de Nicoya, quien se identificó como Alexandre.
"Lo sentimos muy fuerte, salimos corriendo, temíamos de que la casa nos cayera encima, la gente está alarmada", dijo una pobladora de Nicoya a una emisora local.
"Estábamos en la piscina. Se formó una ola dentro de la piscina", afirmó nerviosa una turista contactada por Canal 7 en la zona de Pinilla, a unos 30 kilómetros del epicentro.
En las provincias de Guanacaste, San José, Puntarenas y Alajuela varios edificios, incluidos hospitales, fueron evacuados y suspendidas las aulas en las escuelas.
Enfermos permanecieron en las aceras por horas a la espera de que las autoridades confirmaron que las estructuras de los hospitales estaban aseguradas.
En la ciudad de Puntarenas, a unos 60 km de la zona del epicentro y sobre la costa pacífica, el hospital de la ciudad -un edificio de una decena de plantas- permanece cerrado luego de detectarse daños estructurales, dijeron las autoridades.
Algunas carreteras, como la que une la capital con el Pacífico registró pequeños derrumbes que no llegaron a bloquear el paso, pero la vía entre la ciudad de San Carlos (Alajuela) y la comunidad de Zarcero quedó parcialmente destruida.
En las primeras tres horas posteriores al sismo -que provocó transitorios cortes en los servicios eléctricos y de comunicaciones- los sismógrafos detectaron 75 réplicas de hasta 4,7 grados en la escala de Ritcher, informó el Ovsicori.
Pasadas tres horas del sismo, el Centro estadounidense de Advertencias de Tsunami del Pacífico levantó la alerta de tsunami que había emitido para Costa Rica, Panamá y Nicaragua.
Fuente: Agencias



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